A la entrada de las oficinas centrales en Tønder, Dinamarca, hay una estatua de un pie gigante que no pasa desapercibida. La razón de que sea un pie en lugar de un zapato es muy sencilla: el pie es el punto de partida de todo lo que creamos.
Para entender mejor todo lo que se sabe sobre el pie humano confiamos en la continua investigación científica de personas como el profesor Dr. Brüggemann del Institute für Biomechanik (Instituto de biomecánica). Allí, el profesor Dr. Brüggemann mide y monitoriza el movimiento de miles de pies y utiliza estos datos para identificar con precisión cada tamaño y las últimas especificaciones exactas que lleva cada par de zapatos ECCO®.
La filosofía de ECCO es sencilla: nuestros zapatos deben seguir al pie.